Mamá no dijo nada, nunca más habló desde el día en que te fuiste de la casa, aquella tarde en que ella regresó temprano del trabajo, luego de estar todo el día cosechando las frutillas en el campo. Era víspera de navidad, ¿recuerdas? La cabaña estaba adornada y mi papá había llevado un pino mediano que cortó en el bosque. Todos lo adornamos en cabritas, sobrantes de lana y piñas que recogimos en el camino de tierra, ese que estaba rodeado de todo tipo de árboles, canelos, pinos, álamos, alerces y arrayanes. Tú fuiste el único que no quería o no tenía nada por qué celebrar...
Mónica tenía tres años en ese entonces y prestó sus muñecos de trapo para armar un pesebre, Carlitos y yo estuvimos un buen rato tratando de zurcirle alas a su muñeca favorita. Recuero todo eso.
Tanto tiempo esperé para crecer, para vengarte de alguna forma. Ya a la edad de diecisiete no aguanté más al ver cuando esa fría y sudorosa mano se acercaba a Mónica. Lo maté. Mamá no emitió palabra algún, me besó en la frente y desde entonces, me visita todos los días. No es muy diferente el ambiente aquí, más sombrío que de costumbre y estos barrotes que me alejan del hogar, que me alejan de ti. Solo espero verte pronto, bastante me costó conseguirme tu dirección para darte las buenas nuevas.
Considérate desde ya, Libre.
Te quiere, tu hermano menor.



3 comentarios:
Igual te dejo un comentario
incerbible la wea pero es un comentario
xD en realidad no tengo na k poner =O
ya clara (K) q ti bm chaU!
Hola :)
tonti :D
guillermo (:
AAAAAAHHHHHHH
Ia dije qe soy tu fan nº1 gaseosaa(LL)
Ésta es la entrada que más me gusta n.n
Aunqe me gustan todas, escribes bien !
Te qiero mujeeer (:
Cuidatee
Publicar un comentario